martes, 6 de diciembre de 2016

Aguacero de Luis Roso


Sinopsis
Año 1955. El inspector Ernesto Trevejo recibe el encargo de investigar cuatro crímenes en un pueblo de la sierra madrileña donde se está construyendo un pantano: dos guardias civiles han sido torturados hasta la muerte; el alcalde del municipio y su esposa, ejecutados a sangre fría. Un posible asesino en serie podría aterrorizar a la región mientras se desarrollan las obras. El asunto debe ser resuelto –y silenciado- cuanto antes.

Siguiendo los pasos de una investigación que destapará odios, secretos e intereses ocultos, el lector se traslada a una España en blanco y negro. De fondo, el rumor incesante de la lluvia que acompañará al protagonista en su viaje a un escenario rural, remoto, casi salvaje.



Reseña
Un coche antiguo sobre un puente, al fondo un barranco, es un día que augura lluvias…
Eso es lo primero que me llamo la atención del libro, su portada en grises que me recordaba los antiguos informativos del NODO, lo segundo, la foto está tomada en un día soleado, y en la foto, no se ve ni gota de agua, bajo el puente.
Así que me dije, que puede aportar un autor novel en su ópera prima, a todo lo que se ha escrito de la época de los cincuenta en España.
Pues mucho, la verdad, y es que esta novela policiaca, contada toda ella en primera persona, por su protagonista, cuenta mucho más que una intriga sobre unos asesinatos.
Para empezar, el autor, a través de las descripciones del propio protagonista, Ernesto Trevejo, que nos cuenta la historia como una vista atrás, nos describe su persona, su trabajo y su día a día en un Madrid que hoy nos parece ya lejano y caduco.
La sociedad de la capital, contrasta con la del campo, se cuenta la dureza con la que la gente más desfavorecida tenía que sobrevivir en una época, donde los dueños de la riqueza, negociaban, el destino de miles de personas, sin ninguna consideración.
Las Angustias, pueblo donde transcurre la trama, con ese nombre, es un ejemplo de lo que nos encontramos a lo largo de la lectura
Lectura amena, con diálogos entretenidos, con un fino humor negro, más bien irónico, que plasman ese pesimismo, esa aceptación del español de la época, de que no podían más que seguir adelante con lo que les tocaba vivir.
La novela cuenta, gracias a una cuidada puesta en escena y detallada ambientación con un conjunto de personajes, que, si bien por si solos parecen los estereotipos de los habitantes de un pueblo de la posguerra, le permiten a Luis Roso, contar como se vivía, y se sentía la gente humilde, que desesperada, aceptaba cualquier trabajo, por llevarse algo a la boca, pero que no por ello dejaba de tener su orgullo y su ansia de independencia.
Respecto a la novela en sí, lo contado, bien podría ser cierto, no hay flecos, no he visto fallos, en la evolución ni en los hilos de la historia, tal vez sea un poco exagerado visto desde este momento, pero por lo leído, contado y visto, por gente que lo vivió, no es inverosímil.
Me ha gustado muchísimo, la he leído, con fruición, me he reído con esas situaciones en las que el protagonista tiende a usar su humor fino, para esquivar situaciones insostenibles.

Si yo fuera este libro, me iría al monte con equipamiento de montaña, no fuera a resbalar con tanto barro.


jueves, 1 de diciembre de 2016

Dark Water de Koji Suzuki


Sinopsis
Elemento imprescindible para la vida, el agua se transforma en heraldo de la muerte y en germen del terror primigenio. Una madre acosada por la presencia intangible de una niña ahogada, un crucero de ensueño que se convierte en pesadilla, un padre atrapado en una gruta hasta la hora final… Ya sea sobre las aguas oscuras y amenazadoras del mar o sobre el agua estancada y putrefacta de un edificio abandonado, las historias de Koji Suzuki navegan en el océano del horror, la angustia y el pánico. La alucinación y los fantasmas imaginarios producto del pánico, el miedo o la obsesión, bastan para conseguir la atmósfera de pavor, amenaza y peligro que acompaña siempre los relatos de Suzuki.



Reseña
Este es un recopilatorio de relatos breves del autor japonés Koji Suzuki. Alguien que posee un reconocimiento internacional y cuya obra no ha sido muy distribuida en los canales comerciales occidentales, pero seguramente todos hemos oído hablar de una película llamada The ring que está, basada en una sus obras. Por ciento la versión japonesa de la película (Ringu) da más miedo que la americana ya que es más compleja de entender, supongo que debido a la dificultad existente en comprender una cultura que nos es tan diferente dada muestra concepción de ver y entender el mundo que nos rodea.
Todas las narraciones tienen en común el agua y lo más atrayente de este libro no es eso, sino la maestría del escritor para transmitir las angustias, los miedos y sobre todo la ansiedad de los protagonistas generada por su psique, y las reacciones que tienen.
Los relatos principales son los siguientes:
    1. Agua que se agita
    2. Isla solitaria
    3. El agujero
    4. Un crucero de ensueño
    5. El barco a la deriva
    6. La acuarela
    7. El bosque en el fondo del mar
Con estos nombres nos podemos imaginar cuales van a ser los argumentos de cada uno de los relatos sin embargo os recomiendo abrir la mente, los contenidos de la narración no tienen nada que ver en su mayor parte con lo que se dice en el nombre del relato, varios de ellos me han sorprendido gratamente.
En su conjunto me han gustado mucho. Es una mirada a otro mundo, a otra forma de ver lo que denominamos terror (J-Horror, según se conoce este género).
En Japón, no existen los mismos conceptos místicos y espirituales, ellos consideran, por ejemplo, que los fantasmas, son siempre malignos, también hay que tener en cuenta que la mitología y las supersticiónes son inherentes a su vida y estan asumidas como parte del día a día, incluso actualmente, por muy chocante que nos pueda parecer, existen rutinas, actos y modos de vivir, influenciados por como ven lo que en occidente llamamos causas paranormales.
El autor, escribe cada relato, como si fuera independiente, todos ambientados en escenarios del Japón y en cada uno de ellos, podemos decir que todos los personajes son y se comportan fieles a su trabajo, forma de ser y reaccionar en su entorno, son lo que esperamos y hacen lo que deseamos los lectores, viven en cada relato de una forma tan realista, que no parecen ficción.
Son pocos relatos, con pocos protagonistas, y sin embargo, tenemos todo un elenco de individuos con vivencias, tan bien descritas, que es como ver en primera persona los hechos narrados. Y además sentimos los diversos sentimientos, celos, envidias, violencia, miedos, supersticiones….
Todo ellos son contados por un narrador omnisciente, que nos cuenta de una manera tan sutil todos los hechos, que en ocasiones me olvide que era un libro y mi imaginación se desbordo.
Y otra cosa que me llama mucho la atención, la minuciosidad del escritor al describir los escenarios (siendo de agradecer al traductor, el conjunto de notas, sobre palabras en japonés), me he sentido transportado a Japón, a sus costas, sus bosques, sus ciudades….
Si yo fuera este libro, no sabría dónde vivir, puesto que hay agua por todos sitios.