lunes, 27 de marzo de 2017

Los rostros de Victoria Bergman 02. Trauma de Erik Axl Sund


Sinopsis



La detective Jeanette Kihlberg está haciendo terribles esfuerzos para resolver los casos de asesinato de unos jóvenes inmigrantes. Sin embargo, la investigación es interrumpida cuando un exitoso hombre de negocios aparece brutalmente asesinado -a modo de ritual- en el centro de Estocolmo. Todo parece indicar que es un acto de venganza, pero ¿cuál es el sentido de esta venganza? La psicoterapeuta Sofia Zetterlund es arrastrada a enfrentarse al perfil del asesino.
Paralelamente, hay un caso muy complejo que también mantiene ocupada a Jeanette: la desaparición de la misteriosa Victoria Bergman, una mujer con un pasado muy turbio. La investigación la llevará a una exclusiva escuela en Sigtuna y también a Dinamarca, donde parece residir parte del misterio.


Reseña



Continuación de la saga Victoria Bergman.
Este volumen lo empecé a leer casi inmediatamente, tras finalizar el anterior, ¿Por qué?, sencillamente me moría de ganas de saber más de la trama que iba a suceder
Continuamos con los mismos personajes, pero esta vez, aunque se mantiene la misma estructura, alternando en los capítulos los hilos argumentativos de los protagonistas; creando una agilidad, un dinamismo y un mayor interés en los giros que va dando la trama, ésta evoluciona y nos encontramos con una particularidad, en esta ocasión priman sobre acción los pensamientos y las vivencias interiores de los personajes principales.
La crudeza en la que el lector estaba expuesto en el primer libro se ve suavizada, pero sin embargo no desaparece, en esta ocasión los escritores no nos impactan describiendo crímenes cruentos, con detalles siniestros, impactantes. En este libro, se centran más en otra vertiente que pocas veces se tiene en cuenta en la novela negra, y es en las sensaciones, en los pensamientos, en la tortura mental que sufren los personajes tanto buenos como malos y en lo tortuoso que es el pensamiento criminal.
Se dedica más texto a desarrollar el pasado de los personajes, un poco como describir la motivación que los conduce a ser como son, cuáles son sus traumas, como es su identidad como personas que tienen que vivir en un entorno social.
Los capítulos cortos, y esa prosa tan precisa, consiguen atraparnos.
Cada pocas hojas nos encontraremos una pequeña ‘pincelada’ que cambia completamente el escenario, pequeñas sorpresas que poco a poco cambian nuestro percepción y por supuesto, hace que reconsideramos totalmente, el cómo, cuándo y porqué de los crímenes, así como quién los realiza.
Me llama mucho la atención que la información clínica sobre la psique no es compleja y es tan interesante como es la propia trama, además de que aclara muchos conceptos sobre las causas de los traumas que pueden inducir a un criminal a actuar.
El final es más interesante todavía que la primera parte, pero como en el caso anterior queda abierto. Tenemos que leer la siguiente entrega para encajar todas las partes, y averiguar quién es el culpable

Si fuera este libro, me gustaría ocupar el sillón del psiquiatra, y entender, atender y ayudar tan bien a mis pacientes.