miércoles, 13 de septiembre de 2017

Anne Capestan 01. La brigada de Anne Capestan de Sophie Hénaff


Sinopsis
Anne Capestan es una policía joven y apasionada. Ha sido una estrella, pero se encuentra alejada de su cargo tras haber disparado a un hombre durante una investigación cuyos detalles no han quedado claros. Cuando acude nuevamente a la sede de la Policía Judicial parisina para la decisión final sobre su carrera, su jefe le comunica que la ha puesto al frente de una brigada especial. Pronto sabrá quiénes componen esta brigada sin nombre, sin coche y sin armas: un borracho, una escritora escandalosa -y su perro-, un informático despistado y un gafe... Dos casos aparentemente anodinos y nunca resueltos les esperan: una mujer estrangulada en su sofá y un jubilado al que han disparado en el río. 

Reseña
Supongamos que sea posible que un ministerio, un departamento, un colectivo profesional tuviera la capacidad de crear un trastero de empleados. Seguramente enviaría allí a todos aquellos ‘elementos’ no válidos, bien por caducos, por incompetentes o simplemente por ser una molestia.
Esto es lo que le sucede a Anne Capestan, en este caso nuestro ‘trasto’ más valioso a la que le encargan dirigir una unidad policial, en la que se reúnen precisamente todos los elementos más perjudiciales de la policía.
Pongámonos en situación… si fuésemos policías no nos gustaría que nos incluyeran en un grupo investigador donde tuviésemos a alguien que filtrase información, o a un “chivato” de nuestro comportamiento, a alguien con aires de grandeza, tener al lado una persona que te haga sentir como un fracasado, y menos aún, a alguien que vaya a su libre albedrío poniéndote en peligro…

Sin embargo, la brigada de Anne Capestan, está formada por estos desechos, gente que no encaja en ningún sitio, y con el añadido de que ellos lo saben. Además, les encargan llevar todos esos casos no resueltos, arrinconados y que nadie quiere.

Esta unidad tiene algo especial, ninguno de sus integrantes quiere ser olvidado, ni arrinconado, ninguno quiere dar su brazo a torcer y permitir que les encasillen de inútiles e incapaces, por mucho que les amontonen en un viejo edificio, equipado con todo aquel material que como a ellos, nadie quiere, todo un principio que más de uno debería llevar a la práctica, en la vida real.

Este libro me ha gustado muchísimo, es una novela policíaca escrita con mucho humor.
Todos los personajes parecen fuera de lugar, pero el equipo definido desde el principio como “especialmente peligroso”, acaba dando una sensación de familia, se protegen y mutuamente se complementan, siendo capaces a su manera, de resolver el caso que les “encargan”.

Del primero al último de los protagonistas, tienen algo tan humano, tan sentimental que en cada capítulo te identificas, con su forma de ser.

La evolución de la trama raya en algunos momentos el absurdo, y sin embargo es todo un trabajo excelente, su prosa sencilla, sus giros estudiados, nos atrapan.

Es una novela fuera del estereotipo de este género, es graciosa y en ningún momento se hace aburrida ya que mezcla en su justa medida la intriga, acción y humor y con un final de lo más sorprendente.
Sinceramente, un buen libro para leer y sentirse entretenido.

Si yo fuera este libro, me gustaría formar parte de esta brigada, tal vez fuera su protocolo de uso.

viernes, 18 de agosto de 2017

La sustancia del mal de Luca D’Andrea


Sinopsis
En 1985, durante una terrible tormenta, tres jóvenes son brutalmente asesinados en el Bletterbach, un enorme cañón tirolés cuyos fósiles cuentan la historia del mundo. Treinta años más tarde, el documentalista estadounidense Jeremiah Salinger se instala en la pequeña localidad alpina junto a su mujer y su hija pequeña y, a medida que va conociendo a los habitantes de la comunidad, se obsesiona con ese caso nunca resuelto. Nadie a su alrededor desea remover el pasado, como si aquel sangriento acontecimiento llevara consigo una maldición, y todos parecen esconder secretos inconfesables.
Reseña
Cuesta un poco adaptarse a esta novela, el principio es muy lento pero cuando le coges el ritmo se deja leer, aunque te da la sensación de estar subiendo una montaña escarpada de los Alpes y tienes que detenerte cada poco para recapacitar el contenido.

Desde el principio tenemos la impresión de que algo no funciona en este libro, y es que los protagonistas, son como esos actores noveles puestos ante la cámara, a los que les cuesta interpretar su papel, y que cuanto más lo intentan, peor les sale.
Con unos personajes, muy claros, definidos desde el principio; la trama transcurre entre las dudas y el sufrimiento de Jeremiah al haber sobrevivido a un accidente.
El protagonista se aferra a su hija pequeña y a sus amigos, para recuperarse de las secuelas psicológicas del trauma, además de obsesionarse por resolver un misterio del pasado del pueblo donde se refugia con su familia.

Toda la novela gira básicamente en torno a esto, llegando en ocasiones, a ser demasiado reiterativo el interés del autor por contárnoslo.

Pero no todo en el libro es criticable...

En un paisaje descrito con tal delicadeza que nos sentimos trasportados a un entorno idílico, una ensoñación de pueblecito montañés rodeado de hermosas montañas nevadas con grandes bosques, y cuyos habitantes,  rudos, cerrados en un entorno inhóspito, son realmente protagonistas sin ser actores principales, D'Andrea, consigue que el frío, las montañas, los escenarios inhóspitos y la soledad del lugar, formen parte de la narración, así como algunas de las escenas que se narran, crudas en algunas ocasiones, nos embarcan en una entretenida trama de secretos, misteriosos crímenes sin resolver y leyendas, consiguiendo además que lleguemos a sospechar de todos los personajes.

La construcción de la trama, con un lenguaje sencillo, hace de la misma un interesante thriller, donde en ningún momento encontramos desagradables descripciones de muerte o crueldad.
Los giros, no son muchos, pero son suficientes para sorprendernos con un final, digno de una película, donde los personajes, guardan más secretos de los que cuentan.

Si yo fuera este libro, daría largos paseos, bien abrigado, por esos bosques de montaña.

viernes, 11 de agosto de 2017

Te estoy viendo de Clare Mackintosh


Sinopsis
Como cada día, Zoe regresa de trabajar en el metro de Londres. Sin embargo, al abrir el periódico encontrará algo que perturbará su apacible vida. Un anuncio de la sección de clasificados lleva su foto. No hay explicación alguna: solamente la imagen granulada de Zoe, la dirección de una página web y un número de teléfono. Su familia está convencida de que el misterio no es tal, sino solamente un caso de extraordinario parecido físico. Pero, día tras día, en el anuncio aparece la foto de una mujer distinta... y su presencia en los clasificados parece ser el presagio de un mal que les ha de acontecer.
Zoe siente que alguien la observa, que alguien estudia cada uno de sus movimientos, y no cesará hasta descubrir quién se esconde tras las sombras. Pero el enigma quizá encierre un peligro al que no quiera enfrentarse...
Reseña
Cuando empecé a leer este libro, lo hice con la expectativa de ver si en él se podía encontrar una continuidad, en el estilo y la forma de narrar de esta autora, y la verdad es que sí.
Éste, al igual que la obra anterior ya reseñada aquí, Te dejé ir, es el típico libro que te impide tomar descanso entre pagina y pagina, es muy adictivo a la par que entretenido y hemos de tener en cuenta, que ambos libros son de lectura independiente.

Nos encontramos otra vez con una novela llena de sorpresas; un thriller de suspense que desde el principio, nos da los datos concretos para dar una sensación de intranquilidad, y de esa forma, mantiene toda la atención del lector.
A medida que leemos, nos sumergimos en un tema cotidiano, ¿Quién nos rodea?, ¿estamos realmente seguros en el día a día, en nuestros desplazamientos?, ¿realmente nuestra vida, es privada?, ¿nos mienten las personas cercanas?...
El robo de identidad, el control de nuestras rutinas, la facilidad para disfrazar y utilizar las redes sociales para cometer delitos impunemente, son algunos de los elementos que se vislumbran de trasfondo en la trama.
Abordando temas que de normal nos pasan desapercibidos, el lector se sumerge en una historia, donde la inseguridad y la ansiedad de la protagonista, llega a contagiarse.

La autora a través de Zoe, protagonista y narradora en primera persona, nos transmite constantemente esa sensación de agobio y desesperanza, que puede convertir a una persona normal, sin ningún miedo, en alguien desconfiado, aterrado, inseguro y sobre todo, angustiado por todo lo que le rodea y hace.
Los personajes de la novela están bien construidos, tienen una manera natural y lógica de actuar, son gente normal, cotidiana muy humana.
Podemos resaltar que aparte de la protagonista principal, el personaje de Kelly, agente arrinconada en un puesto irrelevante en la Policía, da forma, mediante su trabajo de investigación, sus interrogantes y teorías, las pinceladas a la historia, consiguiendo que dudemos de todos los personajes, tanto principales como secundarios. Incluso la autora consigue que exista cierto interés por el asesino, buscando una causa o motivación a su actuación.

Todo la historia está contada de una forma maravillosa, con una prosa sencilla, donde el vacío narrativo apenas existe, el desarrollo del argumento se ocupa de ello; nosotros como meros lectores solo podemos, seguir y avanzar sin descanso hasta el final de la novela, con un final insospechado y trepidante y donde una duda quedará en la mente de aquel que se embarque en esta lectura.

Si yo fuera este libro, iría siempre acompañando a mi lector en todos sus desplazamientos por la ciudad.